
BIOGRAFÍA:
Fundada en 1837, en París la tienda de sillas de montar de Thierry Hermès fue ganando reputación paulatinamente. En el siglo XX, la compañía incursionó en la industria de la moda. Su director creativo es el francés Christopher Lemaire. La familia Hermès, compuesta originalmente por protestantes alemanes, se radicó en París en 1828. En 1837, Thierry Hermès (1801-1878) fundó Hermès como un taller de arneses —ubicado en el barrio Grands Boulevards de París— dedicado a abastecer a los nobles europeos. Su objetivo era fabricar las bridas y arneses forjados más finos de la industria del transporte, pero tardó varios años en crear diseños originales. La compañía ganaba elogios a comienzos de 1855, llegando a obtener el primer lugar en la Exposición de París ese año. Del mismo modo, Thierry Hermès fue premiado con la Medalla de Primera Clase en la Exposición Universal de 1867.
PRODUCTOS:
Hermès International, S.A., o simplemente Hermès, es una casa de modas francesa especializada en accesorios de cueros listos para usar y relojes de alto lujo. Hermès es reconocida por su logotipo de un carruaje con un caballo. Sus productos se venden exclusivamente en sus propios establecimientos y a través de su web en Internet. El hijo de Thierry, Charles-Emile Hermès (1835-1919), heredó la gerencia de la empresa, y en 1880 mudó la tienda a un sector cercano al Palacio del Éliseo. En este lugar fue donde el nuevo jefe introdujo las sillas de montar y comenzó a vender sus productos al por menor. Con la ayuda de sus hijos (Adolphe y Émile-Maurice Hermès), la compañía se convirtió en la proveedora de las élites europea, norteafricana, americana, rusa y asiática. En 1900, la fábrica produjo el bolso haut à courroies, una alforja diseñada especialmente para que los jinetes pudieran llevar consigo sus sillas de montar.
ACTUALIDAD:
Década tras década, generación tras generación, la compañía ha conseguido mantenerse en manos de la familia pese al incesante acecho, desde hace años, del gran grupo LVMH. El actual Consejero Delegado de la casa, nieto de Emile-Maurice, Jean-Louis Dumas es el responsable de la diversificación y expansión que ha vivido la empresa en los últimos 35 años, de la compra del 35% por parte de la compañía de la firma de Jean-Paul Gaultier, de su contratación como diseñador o del nombramiento de Martin Margiela como director creativo del prêt-à-porter femenino. En sus propias palabras: “Cuando formas parte de la quinta generación de Hermès, lo más importante es mantener la filosofía y ser fiel a los mismos principios que mi padre y mi abuelo… Sin embargo, Hermès se había convertido en una princesa dormida cuya belleza tenía encantado a todo el mundo. Necesitaba un príncipe que la despertase”. Finalmente no fueron uno, sino varios, los encargados de hacerlo. En primer lugar, en 1997, se nombró a Martin Margiela, ayudante de diseño de Gaultier, diseñador de la parte femenina de la colección. Varios años después -2003-, sería el propio Gaultier, que ya había sido tentado con ofertas similares para transformar la imagen de otras casas de moda de alto standing, adaptando su discurso al de la maison, el encargado de tomar las riendas. La icónica personalidad del francés dio paso en el 2010, varias temporadas después, a la discreción del ex director creativo de Lacoste, Christophe Lemaire. Formado en los talleres de Thierry Mugler y Christian Lacroix, Lemaire presentó una colección dirigida a una mujer real, intimista y sobria que contó con un invitado excepcional, un halcón llamado Josephine. Según el propio diseñador: “Tenía que estar a un buen nivel: el de una casa maravillosa con una hermosa herencia, y un sentido único de la excelencia. Y tenía dos grandes predecesores, Gaultier y Martin Margiela”. En 2014 decide renunciar a su puesto de director creativo.